miércoles, 10 de junio de 2009

EL ÑOPO Y LA PERPETUA COLORAEÑA- ARISTIDES UREÑA RAMOS

El Ñopo y la Perpetua. ..de ARISTIDES UREÑA RAMOS

Familia de Don Ignacio "Nacho" Valdez (las raices mis bis abuelos) Santiago de Veraguas.

El Ñopo y la Perpetua.
de ARISTIDES UREÑA RAMOS Florencia Octubre del 1984
Que fueran días de calores, de sol ardiente, días de lluvias, de fiestas patronales o fiestas santas, a las 2,30 de la tarde se veía caminar Don Tulio, hacia la iglesia de Santiago, vestido rigurosamente en blanco, la cinta negra del sombrero era la única incongruencia que sobresalía en la lejanía.
Ñopa la calle y Ñopo de familia Don Tulio aceleraba su paso en el medio de la calle segunda, para desaparecer entrando velozmente por la puertecita colocada a los costados de la iglesia. La cosa no pasaba inobservada a los pobladores y vecinos, porque ese ritual se repetía desde muchos años, siempre a la misma hora y con el mismo vestido siempre rigurosamente en blanco, tal era la repetición del acontecimiento que en Santiago, se usaba decir “la hora del Ñopo” para indicar las 2,30 de la tarde.
Después de mucho tiempo y de explotar en Santiago el escandaloso caso de: EL ÑOPO Y LA PERPETUA se vino finalmente a saber, lo que realmente sucedía al interno de la iglesia. Ha recibir a Don Tulio era la Perpetua, que a su vez trabajaba, como empleada, a mitad servicio, en la casa de Don Tulio, nada de perversiones sexuales o cosas impuras sucedía en esos encuentros ya que como verán, bien complicado era las cosas que sucedía al interno del Templo Santo.
"Carmencita” era llamada cariñosamente la perpetua, proveniente del poblado de la Colorada, minuta en su cuerpo, silenciosa y muy laboriosa, por ser de carácter conservador, fue recomendada por el Curado a la familia de Don Tulio, para ayudarla económicamente, es así que ella prestaba servicio por las mañanas en Casa del Ñopo y en la tarde hacia la perpetua en la Iglesia iniciando con las limpiezas del sagrado…. Por estos motivos Carmencita, se encontraba presente cada vez que Don Tulio entraba en la Iglesia.
Don Tulio había encargado a Carmencita , de procurarse siempre, cada días flores frescas, las mas bonitas que hubiese en Santiago, y elladiligente cumplía siempre con esa tarea; ayudándole a colocarlas en la tumba del Padre, siendo esta la razón y el verdadero motivo de sus secretas visitas.. En efecto cuando él entraba en el templo se dirigía a la tumba Paterna, se arrodillaba en silencio, iniciando con los rezos y hablaba en voz baja como si el difunto lo escuchara, entreteniéndose por mucho tiempo en su no escuchada conversación.
El escándalo comienza cuando el Fiscal de Santiago, llama en forma privada a Don Tulio a responder a la denuncia que le fue puesta por Carmencita de Apropiación indebida y Calumnia, cita no aceptada por el Ñopo, que inmediatamente comunicando al fiscal que:
-- “Jamás me presentaré al Juzgado en veste de acusado, ya que me retengo la verdadera parte ofendida en toda la cuestión, ya que es la perpetua a robarme, aprovechándose de mi y de mis nobles intensiones”. .además, continuaba diciendo:
-- “Me ha llenado de calumnia y injurias”.
La cosa se quiso tener escondida en un primer momento, ya que el Fiscal junto al Párroco trataban de poner orden a la razón, para evitar gravosas consecuencia, pero como todos sabemos; pueblo es pueblo y sobre todo si es chiquito las voces se subsiguen, es así que se vino a saber lo acontecido.
Y lo que se supo fue lo siguiente:
    Una semana atrás Don Tulio encontrándose enfermo con una gripe, fue víctima de una fiebre de caballo, pesé a la enfermedad nunca había suspendido de ir a encontrar la tumba de su Padre, pero la fiebre era tal, que el pobre hombre no estaba en pies, es así que le pide a Carmencita el favor de poner las flores y de echarle el rezo al Padre. Ya que Mercedita sabía todo el ritual que Don Tulio cumplía delante a la tumba paternal.
La perpetua acepta de buen grado y se presenta a las 2,30 de la tarde a la tumba del difunto Gran Ñopo, al interno de la iglesia, ordena cariñosamente las flores y se arrodilla a rezar...siguiendo paso a paso los mismos gestos que Don Tulio cumplía durante sus visitas, fue así que, terminado el rezo, pone un pedacito de papel en blanco, que usualmente Don Tulio colocaba sobre la lapida tumbal...y comenzaba a hablar con el difunto, diciendo las misma palabras que usaba el Ñopo:
--“Papá se que me escucha desde allá, dame la suerte que resuelve todas las cosas, pon tu mano bendita y escríbeme las cuatros cifras divinas, que me darán la alegría” -
Carmencita se había memorizado tan bien las frases, que le venían igualita a Don Tulio. Fue así que al terminar todo el ritual, la perpetua retira el papelito y se lo mete en el bolsillo de la falda, se encamina a seguir la limpieza del altar mayor , de la ventana le llega un soplo de viento frío, como si fuera brisa de madrugada, y sintió temblar la iglesia, asustada y inmóvil, se queda quieta de pánico, sin saber que hacer; su mano comienza a moverse, fuera de voluntario control, con un lento gesto, la mano, entra en el bolsillo de la falda , sacando el papelito, que se posiciona a manera de ser leído..
Cuatro números estaban escritos, cuatros cifras bien marcadas, Carmencita asustada, no sabia que pensar y comienza a gemir:

- “Oh Dios mío...Oh Dios mío… y ahora que hago”-
Mira al Jesucristo en cruz, confundida de alegría y miedo, trata de hablar, pero solo un hilo de voz sostiene la frase:

-- “¡Milagro! ¡Milagro! Gracias Señor Mío por haber escogido en mi, tu sierva y humilde servidora el señal de tu infinita bondad, Padre Mío que estas en los cielos y desde allá has vistos mis necesidades, te doy mil gracias, mil gracias mil gracias”.
Esto sucedió el sábado en la tarde, Carmencita esa noche no cerró ojo alguno: el domingo en la mañanita, muy temprano corre y compra 20 balboas de billete de la lotería, jugando los números que el difunto GRAN ÑOPO, a través del Santísimo le había regalado, al medio día los benditos números salieron, uno detrás de otro, los cuatros números del Primer Premio por un valor compresivo de 20,000 balboas.
Carmencita no acostumbrada a tanta dicha, corre a casa de Don Tulio y contenta anuncia su grandísima suerte, como también narra todos los particulares y detalles de lo acontecido, agitando con las manos las tiras de billetes al viento, tal era la euforia, que no se da cuenta que Don Tulio se había puesto furioso y este con un rápido gesto logra quitarles de la mano los billetes y con grito grosero y amenazador le dice:

--“Estos billetes me pertenecen a mí, son míos, ya que mi Padre me los prometió a mí”-.
Dicen los presentes que Don Tulio, con los Billetes en mano, con un salto de conejo, logró entrar rápidamente en su cuarto, donde se encerró con llave, atrincherándose, sin querer escuchar razón alguna. En vez la pobre CARMENCITA lloró, suplicó a través de la puerta, que se le restituyeran los billetes de la lotería, ya que eran suyos, únicamente suyos, que Dios había tenido compasión por ella y le había hecho el milagro... detrás de la puerta se oía romper vidrio, caer cosas, blasfemias que Don Tulio lanzaba contra la perpetua gritándole groserías y insistiendo con que, era su Padre que le había mandado los números, ya que en vida su Padre le había prometido que apenas muriera le iba a comunicar los números ganadores de la lotería, que dejara el papelito que él iba a escribir los números... y que no era posible que, en el único día que él estaba incapacitado su Padre escribió los números y que la buena anima de su Padre siendo anciano, no había distinguido entre él y Carmencita.
La pobre mujer viendo las bestialidades que Don Tulio le decía, se tiró por el suelo arrebatando las manos, comenzó a tirar patadas a las puerta, gritando con todo la fuerza que le restaba que: los billetes eran suyos y que Dios bendito le había hecho el gran milagro de su vida, y que ella no eran una engañadora, ni ladrona, que era Don Tulio el deshonesto ya que los billetes fueron comprados con dinero suyo....y la tragedia continuó por muchas horas, hasta que la pobre Carmencita desmayándose y priva de sentido, fue portada a su casa.
Al día siguiente en las casa de Carmencita se presentaron parientes y amigos de familia, todos pronto a dar coraje y apoyo a la Perpetua, Fue allí que, en una numerosa “reunión de familiares”, que salio la unánime decisión de llamar un abogado y optar por la vía legal, llegando a denunciar a Don Tulio por apropiación indebida.
......Así que la controversia no pudo quedar escondida entre los interesado, y el escándalo se trasformo de dominio publico, todo lo sucedido se vino a saber, dividiendo los habitantes de Santiago, en dos furiosos grupos de partidarios, unos a favor de Carmencita y otros a favor de Don Tulio, la división fue tan radical, que supero el conflicto de las diferencias sociales, ya que algunos Ñopos estaban a favor de Carmencita, como muchas personas indigentes a favor del aristocrático Ñopo; hasta el clero se dividió en dos, ya que los sermones de las misas cambiaban según el Cura que la celebraba, es así que en un misma día, desde el sagrado pulpito cambiaba el sentido moral de la homilía, en defensa de una de las dos tesis.
Poco a poco el pueblo se encendía en la polémica, en el kiosco de la Placita se reunían en pequeños grupos defensores de ambas razones, los más elocuentes defensores de Don Tulio, decían que el pobre Ñopo eran casi 25 años que cotidianamente, cada día, cada semana, cada mes, a la misma hora... se presentaba a la tumba de su querido Padre, con fervor disciplina, sin nunca irse de vacaciones de Santiago, sin nunca faltar a su empeño moral, llenando de premura por el recuerdo de su amado Padre, ...y que ese gesto de hablar con su difunto padre, era porque el padre en vida le había hecho la promesa que regresaría a darle los números ganadores de la lotería..Es así que los números eran para Don Tulio y los BENDITOS billetes ganadores son de su legítima propiedad y no de la Perpetua.
Y por otra parte los defensores de CAMENCITA, sostenían que las cosas no estaban así, que si el difunto Padre de Don Tulio le hubiese querido dar los números, ya lo hubiera hecho y no hubiera esperado 25 años, para dárselos a otra persona, que la buena anima del difunto no quería darles los números a su hijo y que en verdad, fue la intervención del Cristo Sagrado a querer darles los números a CARMENCITA, premiándola por su correcta conducta de vida y por esto los BENDITOS Billetes eran de ella.
En verdad, las discusiones iniciaban desde las tempranos horas del día, hasta la tarde noche, en todos los puntos de agregación de la ciudad y estas, no siempre terminaban en modo civil. El teniente de la Guardia Nacional estaba preocupado, porque a cada hora del día, tenían que intervenir en las Cantinas donde los borrachos terminaban a trompones sus discusiones y antes de que se escapara el muerto, tenia que sedar los ánimos, la situación era de EMERGENCIA y de ORDEN PUBLICO, ya que con las unidades con la cual contaba no daban basto a cubrir las necesidades y el Cuartel estaba lleno de borrachos y fanáticos defensores de ambas tesis, por estos motivos fue necesario que una patrulla trasportase algunos detenidos a la cárcel de Aguadulce ya que el cuartel se quedo chiquito para tanta gente.
Por petición del Curado, cuatros guardias fijas por 24 horas fueron destinados a poner orden en la iglesia, ya que eso se había formado en un peregrinaje a la Tumba del Ñopo, con gente que iba a rezar a la tumba y ponía sus papelitos “por si las mosca” el difunto se hacia vivo y les regalaba los números ganadores de la lotería, con la bochornosa situación que señoras chingueras de la alta sociedad santiagueña, organizaban rezos con café en termos, para todos los presentes para “chifiar” si el difunto daba los números y obtener los mismos.
Si como la cosa, estaba por salirse del control, el gobernador hizo una JUNTA, con las altas cargas de la sociedad civil y moral Santiagueña, “a puerta cerrada”, reunión que se tenia que realizar en dos momentos, la primera, bautizada JUNTA DE EMERGENCIA CIVIL, para decidir una rápida solución y la segunda para comunicar a los dos implicados, la solución del asunto. La primera reunión duro casi todo el día y nada se supo, pero de lo que sucedió en la segunda reunión se deduce claramente lo que allí decidieron.
El Gobernador, El fiscal y El Cura encargados por la JUNTA, llaman a Don Tulio y a la Carmencita separadamente, y aconsejas las soluciones..Dándole tiempo a las dos contrapartes de valuar bien la respuesta, que tendría que ser dada inmediatamente el mismo día, a las cincos de la tarde.
Llegada la fatídica hora toca a Carmencita proponer su solución, para no equivocarse se había escrito todo en un papelito y lee a la Junta de Emergencia Civil su decisión.
--“Creo que es justo reconocerle a Don Tulio, parte del dinero que Dios Todopoderoso me ha donado, es así que, para cerrar esta controversia, estoy dispuesta a regalarle cinco mil balboas del fruto de mi ganancias”-.
El bullicio fue enorme, los miembros de la Juntas, se intercambiaban comentarios, tratando de hablar en voz baja, pero lo que sé oía era un gran cuchicheo; es así que llamaron a Don Tulio para que presente su solución del caso. Éste con la cara roja como un tomate, pronto a explotar toda su rabia dice con firme voz autoritaria:
---“Nunca en vida mía he aceptado limosnas, los billetes son míos, mandados por mi difunto Padre como habíamos concordado antes de su muerte... pero, de frente a esta absurda controversia, propongo lo siguiente: “le daré a la señora Carmencita, los 20 balboas que gastó para comprar los billetes y como reconocimiento a su molestia le regalaré 200 balboas de mi merecida ganancia.”-.
No hay palabras para describir el “despelote” que se formó, la JUNTA DE EMERGENCIA CIVIL se dividió en dos, tirándose sillas, puñetes, mordidas. Todo volaba… fue un amotinamiento tremendo y dramático.
Al día siguiente, las calles de Santiago se encontraban semi desiertas, la gente tenía miedo en salir a la calle, era tal la tensión que se respiraba en el aire, que el pueblo parecía esperar solo una guerra civil interna.

 Y así en pleno mediodía -entró la emisora Hondas Centrales, a tratar de calmar las aguas, anunciado que el Obispo de Panamá, tenia un importante mensaje radiofónico para todos los ciudadanos de Santiago y que ese mensaje en directa seria trasmitido después del “Traganiquel musical” a las 7 de la noche de ese mismo día.
La cosa, calmó los ánimos momentáneamente, porque el Obispo desvió la atención del problema, ya que algunos criticaban la ingerencia de la Iglesias en los problemas del pueblo, ya que daban por descontando que el Obispo iba a apoyar al aristocrático Don Tulio y los mas creyentes depositaban toda su ingenuidad en que el Obispo aprobaría a Carmencita, pero de todas formas el hecho de que el Obispo de la Capital hablara resolvió momentáneamente la situación.
Llegó las 7 de la noche y todo Santiago se pegó a la radio a escuchar el obispo, que en un breve discurso dijo lo siguiente:
---“Queridos hermanos y hermanas Santiagueños en estos momentos difíciles, acompañamos con mucha preocupación los hechos que han divididos la conciencia de vuestra comunidad”-.
--- “La civil convivencia es un obligo moral para cada individuo y luchar para encontrar la serenidad social es un verdadero empeño para los Cristianos y los no creyentes.”
---“En estos momentos tenemos que encontrar la razón de las cosas que nos unen y no la discordia, teniendo presente que para vivir en armonía con nosotros mismo, solo con el fruto de nuestras fatiga cotidiana podremos gozar de nuestra riqueza y nuestro sustento, no existen otra formas obscuras o caminos tortuosos”.
---“Los invitamos a rezar junto a nosotros por la penitencia y la paz social”.
Y la transmisión termino así, quien esperaba que el Obispo cogiera partido, quedo desilusionado, ya que el Obispo dijo y no dijo, ya que se dirigió a las Almas de los santiagueño, cosa que muchos no comprendieron, por que en las calles, se continuaba a seguir la discusión sobre la controversia.
Al día siguiente, Santiago amaneció lleno de papelas pegadas en cada calle donde espacio lo permitiese, papeletas que Don Tulio había mandado a poner, donde se dirigía a todos los ciudadanos. Las papeletas fueron pegadas por doquier, no había espacio, en pared, palo, poste, banquita o calle que se quedo sin ser utilizada....y fue así que el pueblo fue avisada de las intensiones del Ñopo, que no contento de esta acción, llamó a dos peones fieles a la familia y hizo pintar un burro de azul, lo montó y acompañándose de los dos peones se paseo por toda la avenida central gritando “a todo pecho” lo que había escrito en las papeletas y agitando al viento los billetes de la lotería:
“Pueblo desgraciado y maldito, que tu seas maldito mil veces, que sean malditos los billetes que mi Padre me mandó, que ese dinero sea maldito y que las almas del purgatorio mande mil desgracias a la ciudad de Santiago, plagas, miserias para todos ustedes, Pueblo desgraciado y maldito”- .
El Ñopo paseándose por la avenida central arriba de un asno pintado de azul, era una cosa que divertía a todos los paisanos, así que quien lo aplaudía, quien lo insultaba, quien se avergonzaba-- era una cosa que hacia reir a muchos--, hasta que el relajo termino, ya que los familiares del Ñopo avisados de la gestas de Don Tulio corren a aplacarlo, iniciando una tratativa con el testarudo, la cosa tomo mucho tiempo, porque la necedad del Don por continuar su espectáculo era férrea y decidida...fue así que la familia para contentarlo cedió a la condición impuesta de DON Tulio, y la condición fue una sola : consignar los Billetes Malditos de la lotería al señor Fiscal, renunciando a su propiedad.
Así, fue hecho, y se llevaron a Don Tulio para su casa, apenas llegó a su destinación, se comenzó a sentir mal, entrando en delirio paranoico de persecución, los familiares preocupado por el agravarse de la salud, optaron por sedarlo y llevárselo a una clínica especializada en la ciudad capital..la tardecita había llegado y apenas la ambulancia que acompañaba a Don Tulio sale de la ciudad de Santiago, el cielo se obscurece y cae un chaparrón, de una violencia nunca vista de esta partes..Hasta sardinas cayeron del cielo y la fuerza del viento fue tal que hizo volar algunos palos de la luz, quedando enteros sectores del poblado sin luz, así que toda la noche sin poderse alumbrar.
Hasta la emisora se quedo sin poder trasmitir y los pasillos de la escuela Normal se llenaron de sapos y ranas que chillaron todas la noche como poseídas del demonio. Esa noche sucedieron cosas extrañas en distintas casas privadas de la ciudad.
El fiscal “guardián temporal” de los malditos Billetes al día siguiente sale en su coche, a encontrar a Carmencita para darles los billetes y para despojarse de estos, ya que esa noche no pudo dormir, debido a extraños rumores provenientes del techo de la casa, como si furiosos demonios en el intento de entrar dentro de su casa, estuvieran parados de los rezos y aguas benditas que su mujer y él, echaban en grandes cantidades para espantar los demonios, pero no pudo llegar hasta la casa de la perpetua, porque en una curva el eje del timón se rompió y el carro se fue ha estrellarse contra la cera de una casa, destruyendo toda la cerca..
Es asi que decide de continuar a pies, para entregarles los malditos billetes a Carmencita, pocos pasos le faltaban a llegar a la dicha casa, pero en su mente le parecían “una meta lejanísima”, hasta que por fin llega y pide de hablar con la perpetua.
La señora Carmencita apenas ve el Fiscal, se tira en sus brazos y se pone a llorar, el fiscal en embarazo trata de calmar la mujer y con tono paterno le dice:
“No lloré Carmencita, que le traigo buenas noticias, tengas sus billetes, son suyos y haga lo que quiera con ellos, Don Tulio a renunciado a sus necedades, y aquí se los traigo, tenga son suyos... cójalos que son de su propiedad y ninguno se los quitará”- .
No había ni siquiera terminado de hablar, cuando Carmencita de un empujón aleja al Fiscal, entrecierra los ojos y con voz firme dice:
“No absolutamente, yo No quiero esos billetes, son de Don Tulio y se los mandó su Padre” ..y continua: “Además se los dio a usted. , y yo en esta cosas no quiero entrar, hago lo que quiera con ellos, esos billetes no son míos”.
El Fiscal, sorprendido por la reacción de Carmencita, trata de convencerla para que tomara los billetes de la lotería, ya que vista las cosas extrañas que le estaban sucediendo se quería deshacer lo mas rápido posible de estos....Pero lo que no sabia el Fiscal, era que también Carmencita había pasado una noche de pesadillas y de cosas extrañas...Dicen que Carmencita, que dormía solita, esa noche fue arrastrado tres veces por los pies de su cama mientras dormía, que la luz se apagaba y se encendía solita, sin que ninguno lo hiciera, además que entre los cuartos de la humilde casa, las cortinas se movían como si alguien estuviera pasando de un cuarto a otro ... Además los vecino oyeron una Pavita cantar por toda la noche y los gallineros ajetreados en madrugada y esa misma mañana cuando quiso tomar café, al revolver la azúcar dentro de la taza una Abusión se le reflejo entre las espumas del negro café.
Es axial que se vino comprender el gesto de Carmencita, que suplico al Fiscal, que se llevara los billetes y que hiciera lo que quisiese con ellos, además que estaba esperando gente importante que le venia a dar mano a resolver su situación, Un Curandero de Montijo para la medicina para la cabeza, un Santiguero de Ocú para limpiar el cuarto donde dormía y para arrematar el Párroco que venia a bendecirle toda la casa.
El Fiscal, preocupado deja la casa de la perpetua, se aleja caminando al centro de la carretera, no sabia a quien dar los billetes ganadores de la lotería, es así que por ironía de la suerte, en ese preciso instante llega el Gobernador de la Provincia, que al ver al Fiscal caminar en centro de la calle, intuye que algo a pasado.....El Fiscal apenas ve el Gobernador le explica lo acontecido en sus mínimos detalles......El Gobernador escucha en silencio y con tono autoritario dice:
-“Déjense de pendejadas y de supersticiones, esas son cosas del tercer mundo, los billetes los tomo yo y a su debido tiempo decidiremos que hacemos con ellos, en tanto los tomo yo en custodia”-.
El Gobernador era una persona de una reputación seria, por eso el Fiscal consiente la entrega, todo mundo sabia que este Gobernador era de ideas modernas y no era un tradicionalista ya que había estudiando en las mejores universidades Gringas y Europeas por esas cualidades lo habían puesto a dirigir la provincia... además le permitía de resolver el problema de No tocar mas los malditos billetes. Fue así, que los billetes pasaron en manos del Gobernador.
En tanto crecía otra vez en el pueblo otra preocupación, ya que esa noche en todo la ciudad pasaron cosas raras y las gentes comenzaba a intercambiarse los cuentos de lo que había sucedido, Abusiones, espíritus castigadores, quien vio volar brujas, quien vio duendes, quien fue jalado por los pies mientras dormía y hasta hubo gente que converso con el espirito en ABUSION del difunto Gran Ñopo, los fenómenos (al decir de los pobladores de Santiago) estaban aumentando y la gente preocupada por pasar otra noche, comenzaba a tomar precaución, las aguas santeras de la iglesia fueron acabadas, las pencas secas de palma colocadas a manera de cruz en cada puerta, el ajo bajos las almohadas y bajo las camas, las ollas, vasos y tutumas puestas boca abajo...hubo quien se baño con excremento de chivo y orina de de vaca vieja para espantar las Tuliviejas...bueno la tensión era tal en la espera de que pasara la noche.
Al día siguiente la primera noticia que recorrió toda la ciudad fue, que encontraron al Gobernador a cinco millas de la ciudad de Santiago, en un lugar llamado “La Cruz de los Reyes” camino a la Valdez, lo encontraron trastornado, semi desnudo, los pocos trapos que le quedaron a cubrir su cuerpo estaban todos hechos pedacitos, con los pechos arañados, en estado de confusión mental.
Los moradores de la Valdez que encontraron al Gobernador, lo primero que hicieron fue llamar al Fiscal, que inmediatamente informo al Teniente de la Guardia Nacional y ambos sin perder tiempo, se dirigieron a la intersección de La Cruz de los Reyes a recoger el Gobernador.
Apenas llegaron, notaron que los árboles y las cercas de alambre de púas, habían sido sacados del suelo, la poca maleza y hierba estaban todas quemadas, como si hubiese pasado un Tornado de viento y fuego...El gobernador se encontraba sentado en una piedra, con los cabellos quemados, con el cuerpo cubierto de arañazos, balbuceando cosas incomprensibles a baja voz, su mirada se perdía en el vacío, apenas ve y reconoce al El Fiscal se le tira en los brazos y como niño desesperado se pone a llorar.......y entre el llanto y lamento, se pone a indicar el fajo de billetes de la lotería, que increíblemente estaban intactos, lucían como acabados de imprimir y logra a decir:
-“Los billetes, los billetes, los billetes...cojanlos ustedes, cojalon ustedes”-.
Eran los Billetes de la Carmencita o de Don Tulio, los billetes de la discordia, que increíblemente el fuego no había tocado. El Fiscal no se atrevía a coger los billetes ya que el miedo era tal, que no podía moverse....Y fue así que el Teniente coge los billetes y dice:
-“Vamos a acabar con esta vaina, venga conmigo y verán lo que hacemos con estos malditos billetes”-.
El Teniente carga al Gobernador y al Fiscal en la patrulla y se dirige al pueblo de Santiago, indicándole al chofer de llevarlos a la Iglesia...y así fue, apenas llegado a la Iglesia, el Teniente coge los billetes, los envuelve en papel periódico, y se acerca al altar mayor y coloca el paquete en la cestas donde se ponen las limosnas.
Y se retira de una vez del templo Santo.
En la ciudad de Santiago por tres noches siguieron las apariciones y ninguno se atrevía a salir de noche ya que las Tuliviejas y las Cilampas se divertían a asustar los moradores del pueblo...Y EL MISTERIO así como llego se fue.
El Gobernador tuvo que renunciar ya que perdió la razón, obligado a pasar toda la vida en silla de rueda, murmurando las mismas palabras incomprensibles, mirando siempre en el vacío...En verdad nunca se supo lo que le paso al pobre Gobernador, solo existen hipótesis hechas por las malas lenguas del pueblo, que dicen que fue El Diablo que se lo llevó, pero el hombre era tan berraco, que peleó furiosamente con Lucifer, y que la pelea fue tan dura, que el Diablo se asusto y salio huyendo.---prometiéndole al gobernador que lo venia a buscar en otra ocasión.
Pasaron 6 meses y el pueblo se había calmado y no se hablaba mas del Ñopo y la Perpetua, fue así, que el Obispo en visita pastoral en Santiago, anuncio que la Iglesia se iba a reestructurar, gracias a las limosnas de los fieles peregrinos y que los trabajos iban a iniciarse de una vez. Dicho y hecho... Todos los antiguos Altares, la Sacristía de madera, como el piso de ladrillos fueron destruidos y en su lugar colocados nuevos altares en cementos.
En la reestructuración fue hecha con mucha prisa, como también en forma silenciosa, fueron quitadas las tumbas y lapides –entre las cuales la del Grande Ñopo—que fueron enterradas en el cementerio de Santiago, en un lugar tenido secretamente escondido, sobre todo la lapida del Gran Ñopo, que fue trasportada en gran silencio, en forma secreta y sin llamar la atención de los moradores.
Pero pueblo es pueblo...y si es chiquito peor, ya que las cosas siempre se sabèn y algunos moradores conocieron con exactitud la destinacion de la tumba y la lapida............Es por eso hoy en dia, al vistador atento del cementerio de Santiago, no le escapa la atencion, de aquella tumba con los papelitos en blancos, que algunos moradores conocedores de secretos colocan, “POR SI LAS MOSCAS” el Ñopo se haga vivo, con los cuatros numeros de la loteria.
Arístides Ureña Ramos
Florencia Octubre 1984

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